lunes, 5 de diciembre de 2011

(Volver a) Discutir lo popular


Pablo Alabarces*

Conducir una investigación sobre culturas populares y tener que dictar sus misterios en seminarios de grado y posgrado se asemeja hoy a un gesto voluntarista antes que a una empresa pedagógica: en los últimos veinte años la investigación se ha vuelto escasa, disuelta en juegos que la han llevado casi a la extinción. La pregunta por la democracia exige la pregunta por lo popular; y, recíprocamente, una adecuada pregunta por lo popular precisa, para escapar a celebraciones, populismos y disoluciones, plantear la dimensión de la política y el poder. Este movimiento, que es a la vez epistemológico y político, nos exige la producción de nuevos saberes que permitan la re-discusión teórica, a la luz de que la reorganización neoconservadora del mapa de la cultura en nuestras sociedades ya no nos permite la repetición de hallazgos de otro siglo.

Preguntarse hoy por lo popular exige una nueva posición radical, que interrogue con dureza la nueva economía de lo simbólico heredada de las dictaduras y el neoconservadurismo. Una interrogación que no solo registre el mapa intolerable –¿es necesario recordar que es una condición que ofende nuestro presunto progresismo?– de la miseria material de nuestras clases populares, sino también el mapa –que debiera ser igualmente intolerable– de la aguda desigualdad simbólica. Una desigualdad harto compleja porque no designa solo el acceso a determinados bienes culturales sino también las condiciones de producción de cualquier discurso: básicamente, el derecho a la voz. Y de un modo no menos importante, el derecho a la visibilidad y a administrar los modos de esa visibilidad. Lo popular nombra en la cultura contemporánea, y de manera radical, aquello que está fuera de lo visible y de lo decible. O que, cuando se representa, no puede administrar los modos en que se lo nombra: andá y poneme un groncho, parece ser el modo dominante de lo televisivo.

Estamos en un estado inédito de la cuestión: porque al mismo tiempo esa exclusión radical se reviste de plebeyismo como retórica dominante, lo que supone la exhibición de un democratismo falaz que esconde la radicalidad de la exclusión material y simbólica a la que se ven sometidas las clases populares. El plebeyismo es un modo de decir populista pero conservador, desprovisto de la vieja condición irreverente del populismo latinoamericano; un discurso que celebra un igualitarismo falso, donde pretendidamente todo puede ser dicho, visto y oído. Un discurso que describe, paradójicamente, que lo popular se ha vuelto hegemónico –contrariando un siglo de teoría política y cultural. Un escenario donde las prácticas populares se vuelven presuntamente hegemónicas porque se desvisten de toda irreverencia y transgresión –inclusive la diferencia por posición: el mismo hecho de ser popular, porque no hay un mapa de lo culto que permita reconocerlo como tal. Un escenario donde incluso los lenguajes se achatan, pierden espesor y riqueza, se limitan a retóricas plebeyas sin irreverencia, porque han perdido su condición distintiva. Es decir, el peor escenario: el de una desigualdad radicalizada que escamotea su condición de tal para afirmar su ficticia condición democrática.

Un análisis cultural democrático debe, entonces y en primer lugar, desmontar la idea falaz de que todo puede ser visto y oído, y debe reponer, política y eficazmente, el derecho imprescriptible al simbolismo de todos los grupos y clases sociales. Es decir, debe deconstruir ese poliglotismo falaz, la falacia de una polifonía que se vuelve, a duras penas, un concierto de ruidos donde lo hegemónico permanece duramente inalterado.

Y esto no es especulación, ensayismo, regreso de un apocalipticismo banal, reivindicación adorniana o cultista. Es simplemente una afirmación teórica basada en nuestra investigación: que encuentra la configuración, en las culturas populares urbanas contemporáneas en la Argentina, de lo que llamamos una ética, una estética y una retórica del aguante, definiendo de manera central lo popular. Así, los discursos y las prácticas se recubren de una serie de características que, entre otras, incluyen la homofobia y el machismo, desbordados hasta la saciedad; la –vieja pero siempre eficaz– reproducción de la dominación al interior de los dominados; un predominio de lo corporal por sobre lo discursivo (la construcción de sentido colectivo sobre el contacto de los cuerpos antes que sobre los intercambios simbólicos); el plebeyismo extendido que señalé, que no define ejes de oposición sino que disuelve todo conflicto en un igualitarismo falaz; una futbolización de las prácticas estéticas, en términos de los consumidores pero también de la enunciación –y del empobrecimiento lingüístico, que limita sus metáforas a las de un hincha–; y también, para hablar fundamentalmente de los medios, un arco que va desde un populismo negro, en sus versiones “progresistas”, a la estigmatización delictiva en sus versiones derechistas y “blumberguistas”.

No hay, en todo este mapa, nada que pueda ser llamado resistente. Fuera de las hipótesis de los viejos populistas culturales, la vida cotidiana y el escenario mediático describen un cuadro minuciosamente homogéneo, donde parecen haber triunfado todas las peores profecías. Especialmente, aquella que relataba el desplazamiento de lo político. Si los medios despolitizan todo lo que tocan, es hora de reconocer que han sido francamente exitosos. La pregunta por el poder, la única que puede contextualizar adecuadamente un análisis, una práctica, una representación cultural, jamás fue la predilecta de los medios de comunicación. El problema es que parece haber dejado de ser, también, la predilecta de los críticos: de nosotros, es imperioso recordarlo.

Solo en la medida en que nuestro trabajo recupere la dimensión política de la tarea teórica y académica, y a la vez la dimensión política de lo popular, toda esta discusión valdrá la pena. Fuera de lo político, de la dimensión conflictiva de la desigualdad material y simbólica, nuestro trabajo será puro gesto estetizante, apenas el ejercicio de un derecho de pernada simbólico que selecciona, usando nuestro poder intelectual –nuestra posición privilegiada de sector dominado, pero de la clase dominante, como decía Bourdieu–, los repertorios en los que nos solazamos y a los que distinguir con nuestra atención. Vuelvo al viejo dicho de Stuart Hall: fuera de esa dimensión política que habla de la lucha por la democracia material y simbólica, el fútbol, el rock, el aguante o la cumbia me importan un pito.



* Doctor en Sociología, Profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA (donde dicta el Seminario de Cultura Popular y Masiva, y es además Secretario de Posgrado) e Investigador del CONICET. Especialista en culturas populares y sociología del deporte, su último libro es Hinchadas (2005).
Coordina el doctorado en Ciencias Sociales de la UBA.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Entrevista a Tomasa Álvarez (Una vecina de Playa Norte)


Levantar ladrillo por ladrillo es un esfuerzo enorme, ponete a mirar cuanto sale un mil de ladrillos, una bolsa de cemento, y que te la rompan, y te larguen a la calle porque a nosotros nos largaron a la calle, la gente no tenía nada, los sacaron y en el momento les voltearon todo, entonces no podían volver, esa es la trampa, te sacan y te llevan a un lugar engañados y cuando vos querés volver esto ya esta hecho escombros.

-Buenas tardes Tomasa, somos de la revista La Búsqueda y queríamos entrevistarte para que nos cuentes cómo fue la situación que viviste cuando te desalojaron de tu primer casa 
-Tomasa: Bueno, fue por una orden judicial, yo vivía en Pasaje público y Patricio Cullen durante ocho años, y nos daban 24 horas para desalojar ahí; salimos de esa casa y compramos en el año 2000 acá en Riobamba al 8300 que es el lugar que estamos habitando, aquí nacieron mis nietos, los estoy criando yo, somos un grupo de familia de 6 personas y bueno, ahora nos han avisado que también nos quieren sacar de acá porque dicen que no es un lugar habitable es un reservorio, pero nosotros vivimos tranquilos acá, estamos desde el 2000 y nunca se inundó, quisiéramos quedarnos acá porque nuestros trabajos nos quedan cerca, yo soy empleada domestica, mis hijos trabajan en la construcción, somos gente de trabajo y el único error que cometimos es no ser dueños de un pedazo de tierra y en donde estamos nos quieren sacar. Venimos luchando hace mucho tiempo…no nos queda otra cosa que esperar que van hacer, los vecinos estamos muy unidos y pedimos que nos loteen o nos dan una vivienda digna, por eso luchamos.

-¿Eran muchas familias que estaban en su condición, muchos vecinos, cuántas familias aproximadamente?
-Tomasa: y… ahí éramos 4 familias, en el lugar donde vivía antes yo, y por acá ya somos como 150, y todos son gente de trabajo, que pudieron construir y vivir tranquilos, estamos mejorando la casita porque queremos quedarnos acá. Todos los días hablamos con los vecinos y nos reunimos a ver qué podemos hacer y, bueno, necesitamos que las autoridades se apiaden de nosotros, que los gobiernos nos den un lugar digno para vivir donde podamos criar nuestros hijos y vivir dignamente.

-¿Entonces han conformado un grupo que esta organizado para pedir ante las autoridades una solución a esta situación?
-Tomasa: Estamos luchando para tener un terreno, que nos dejen acá y que podamos construir nuestras casas.

-¿Sabés de otras familias que han sido trasladados a otros lugares por parte de las autoridades? ¿Cómo están viviendo ellos?             
-Tomasa: Hay gente que esta viviendo en malas condiciones, los sacaron de allá atrás de Bajos Judiciales que son como 25 familias y los llevaron a unos quinchitos chiquitos, son de dos por tres y no entra nada, no tienen agua, no tienen terreno, no hay mejorado para salir, cuando llueve se llena de barro y están viviendo muy mal.

 -¿Y con los problemas sanitarios?

-Tomasa: los pastos están muy altos en esa zona, se llena de mosquitos, igual que acá no fumigan y se llena de mosquitos, estamos cerca del río. Están abandonadas esa gente, nosotros tenemos el centro de salud y tienen que venirse hasta acá desde la otra punta caminando, hay gente enferma y se tiene que llegar a nuestro centro de salud que es muy bueno, se reinauguró hace poco, pero primero lo quisieron sacar, después trajeron un furgoncito, que ahí atendían a los chicos los pediatras, después se reinauguró y ahora tenemos un centro de salud que nos auxilia porque hay muchas mamás que no tienen para el boleto y llevar sus hijos al hospital entonces se les dan las primeras atenciones, es una gran cosa el centro de salud que tenemos y con buenos profesionales.

-¿Tomasa crees que la gente de los quinchitos estaba mejor donde estaba antes?

-Tomasa: Sí, estaban mejor,  porque les quedaba más cerca todo, los trabajos, el centro de salud, la escuela 21 para los chicos.

-O sea la opción que se tomo para esa gente esta mal.

-Tomasa: Sí, no los llevaron a un lugar mejor ni se atendió las necesidades de esa gente. Los llevaron sin importancia y los abandonaron allá a su suerte, algunos pueden hacerse algo, otros no y están viviendo mal, sus camitas, sus roperos quedan afuera porque con dos metros de pieza que les dieron no les sirve, hay familias con muchos chicos, donde los van a poner.

-Dentro de todo vos tuviste la suerte de comprar acá y estas mejor, pero con un esfuerzo importante de tu parte

-Tomasa: Sí,  importantísimo porque es caro, yo la pagué en el año 2000, 6.600 pesos y si quieren venir nos van a tirar lo que hicimos y nos costo mucho; levantar ladrillo por ladrillo es un esfuerzo enorme, ponete a mirar cuanto sale un mil de ladrillos, una bolsa de cemento, y que te la rompan, y te larguen a la calle porque a nosotros nos largaron a la calle, la gente no tenía nada, nos sacaron y en el momento les voltearon todo, entonces no podían volver, esa es la trampa, te sacan y te llevan a un lugar engañados y cuando vos queres volver esto ya esta hecho escombros, de echo han llevado gente de allá atrás a Las Lomas.



-¿Desterrados de su lugar?

-Tomasa: Sí, del lugar que nacieron, hay chicos de treinta años que nacieron acá en esta zona y bueno por eso luchamos y somos un grupo que nos reunimos todos los martes y sacamos conclusiones, nos damos aliento entre nosotros, preguntándonos qué nos pasa ya que somos vecinos y nos ayudamos unos a los otros.

-¿Ha habido alguien que se interesó en este problema, se han acercado a apoyarlos?                         
  
 -Tomasa: Ningún político; en una época venia Simonielo y  Marta Fasino, pero bueno después no se qué pasó y no vinieron más, ellos tiene conocimiento de lo que es acá, este lugar, porque lo han recorrido, y había otro que también hace poco venía, no recuerdo cómo se llama…Rico, ese, pero venía a querernos sacar, nomás, no para ayudarnos sino para que nos vayamos lo antes posible, y así estamos, luchando contra viento y marea.

-Desde La Búsqueda te decimos que son un ejemplo. No hay que bajar los brazos, y los lectores van a poder leer a través de la revista tu experiencia, la de tus vecinos y repetirte que sigan adelante, con nuestro apoyo incondicional.

-Tomasa: La lucha es de todos los días, seguir así para lograr lo que queremos, en algún momento, si seguimos unidos, lo vamos a lograr.

COMUNICADO DE PRENSA

¿Relocalizar es erradicar? O sea ¿sacar de raíz a los pobres de una zona destinada a sectores sociales con un determinado poder adquisitivo?


En relación a la media sanción de Diputados para expropiar 12 has. (Zona de Los Quinchitos)  para efectivizar la relocalización de vecinos de Playa Norte y Bajo Judiciales, los vecinos de la zona y las organizaciones que venimos  trabajando junto a ellos (Manzanas Solidarias, Moi, Canoa y Tramas)  consideramos necesario hacer conocer a la opinión pública una serie de cuestiones que hacen a la historia de este sector de la ciudad y a su identidad, a la perspectiva presente y a la deseable justicia  e igualdad para con todos los ciudadanos. 

Un breve panorama
Los barrios conocidos como Playa Norte y Bajo Judiciales, situados al Norte del barrio residencial Guadalupe, están habitados por más de 240  familias, muchas de las cuales residen allí desde hace más de veinticinco años. 
Casas humildes de ladrillos vistos, otras de adobe, junto a rudimentarias viviendas de chapa conforman un tejido particular, en el que la naturaleza y el ritmo "pueblerino" tienen su fuerte impronta. Familias con trabajos diversos (cirujeo, jardinería,  tareas domésticas,  construcción) han levantado allí sus paredes, crecido con sus hijos y, como sucede en todos los barrios, generado un fuerte arraigo. Ellos son parte del lugar, con sus sueños, sus dificultades, su búsqueda de horizontes, su tarea cotidiana, el andar de sus carros y bicicletas, la risa o el llanto de sus niños. Establecieron vínculos con las  escuelas cercanas, con un centro de salud creado y refundado para ellos, con una parroquia y distintas ONG. En todos estos años han construido una estructura barrial que si bien no tiene la completa formalidad por no tener saneado el dominio de la tierra, cuenta con la legitimidad del Derecho de Posesión generado por esa producción social y comunitaria del lugar que habitan.
Ante sucesivas gestiones gubernamentales que los amenazaron con erradicarlos, manifestaron su voluntad de pagar por el lote que ocupaban y así poder organizar mejor su proyecto de vida. No hubo, sin embargo, una política urbana que los tuviera en cuenta y respetara sus derechos. En los últimos meses, alarmados por el inhumano proceder de la Municipalidad en el traslado de veinte familias del Bajo Judiciales a Los Quinchitos, después de tantos años de residencia pacífica, se reunieron junto a Manzanas Solidarias, el Centro de salud Setúbal, Canoa y MOI para pensar el barrio deseado, saber exactamente cuántos son,  cuándo llegaron, cómo se componen las familias. Accedieron además a información y capacitación para acogerse a la ley Pierri de Regularización dominial, ley Nacional 24.374, iniciando sus  expedientes con el  decidido apoyo de la Comisión Nacional de Tierras y el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, con el objetivo de lograr la radicación en el lugar donde residen actualmente.

Cuando se habla de ordenamiento territorial, ¿qué principios son los que se priorizan? Genera asombro leer que en forma reiterada se hace referencia a determinadas zonas como en permanente "emergencia hídrica", cuando esto no responde totalmente a la realidad, y más aún cuando en el Reglamento de Ordenamiento Urbano aprobado recientemente no se destina el sector donde hoy se ubican Playa Norte y Bajo Judiciales como reservorio, y sí lo hace como barrio residencial de las mismas características que Guadalupe Este, por lo que se infiere que es un territorio habitable. 

 Cuando el gobierno  plantea la “relocalización” de estos barrios,  nos preguntamos:
- ¿Relocalizar es entonces  “erradicar”, o sea, sacar de raíz a los pobres de una zona que se pretende destinar a sectores sociales de alto poder adquisitivo? 
-  ¿Se han realizado estudios y analizado las variables sociales y urbanísticas para poder aportar responsablemente a la consolidación y mejoramiento de una comunidad cuya vivienda y devenir construyeron la historia del lugar?
- ¿Quiénes son los que debieran proteger a los sectores más débiles?
El gobierno municipal  trasladó en octubre del 2010 veinte familias a inhabitables  "quinchitos" situados a gran distancia de elementales servicios, sin preservar sus derechos al agua, a la salud, a la educación. Esto lo hizo transgrediendo incluso su propia normativa. Efectivamente, la Resolución 13.365 del Honorable Concejo Municipal establece como prerrequisitos “indispensables e ineludibles” para “el proceso de traslado, reubicación y urbanización” de las familias la construcción de “un Dispensario destinado a la atención primaria de la salud” y un “Destacamento Policial y Comedor Comunitario” (Art. 2), la provisión de servicios públicos elementales, alumbrado, barrido y limpieza, mejorado de calles, cordón cuneta y desagües pluviales, transporte urbano de pasajeros por colectivos, “y demás que se estimen convenientes y necesarios para concretar una correcta y pacífica urbanización” (Art. 3), y la garantía de que las viviendas a construir por el Municipio se encuentren en “condiciones de habitabilidad y dignidad” (Art. 5).
Valga notar también que la Ordenanza municipal 11.692, mediante la cual se solicita al gobierno provincial la sanción de una ley que declare de interés general y sujeto a expropiación al inmueble concernido, establece en su Art. 5 que “El proceso de urbanización iniciado a partir de la promulgación de la ley se realizará en un todo de acuerdo con la Resolución N° 13.365”. Hasta la fecha, nada más lejano a la realidad. De hecho, el proceso comenzó al revés, trasladando a las familias, lo que en realidad debiera ser el último paso.    
- En la perspectiva de una política social que afronte el acceso igualitario a los derechos fundamentales, y asumiendo – como la media sanción de esta ley lo exhibe – que la crisis habitacional de los sectores más marginados es una causa de interés social de suficiente peso como para habilitar el recurso a la expropiación, ¿no se debería proceder a expropiar la zona donde ya están viviendo, para así dar continuidad y mejoras al barrio existente, plasmando de ese modo los principios de inclusión  y de acceso a la vivienda digna, prioritarios a la hora de enunciados programáticos?

FRENTE A ESTA SITUACIÓN, LOS FIRMANTES:
·       Apoyamos  las expropiaciones que, conformando un banco de tierras, se destinen a los sectores sociales más humildes y con serios problemas de acceso a la vivienda, desalentando la especulación inmobiliaria.
·       Aclaramos  que,  en este caso particular, la expropiación de estos terrenos se produce luego de presiones y luchas para garantizar a las 20 familias trasladas  la seguridad de que nunca más serían movidos de sus viviendas, ya que cuando fueron llevados sólo los respaldaban dos decretos que permitían el uso de esos terrenos mientras durase la emergencia hídrica (diciembre 2009/ marzo 2010)
·       Hacemos notar que en el artículo 2 del proyecto de ley, se establece que el predio será destinado a un plan de viviendas, lo cual nos remite a dolorosas asociaciones con “módulos habitacionales” (quinchitos), que no son ni en su sentido más rudimentario una vivienda. Que en el mismo artículo se establece que la Municipalidad garantizará condiciones de accesibilidad y habitabilidad según Resolución 13.365 (servicios, gas, transporte, escuela, centro de salud, desagües pluviales, etc.)
·       Solicitamos al gobierno una política sobre el  suelo urbano que, respetando los derechos de sus habitantes, rechace y descarte los preceptos mercantilistas y de ocupación de la ciudad en forma  selectiva según la clase social, incompatibles con  las pautas programáticas de la actual gestión.
·       Proponemos, entonces, consolidar y mejorar los barrios existentes a través de varios caminos que ordenados en relación a  los derechos de lo vecinos son:
1.      Expropiar los terrenos de Playa Norte, para regularizar la situación de las familias que habitan el lugar, rellenando los lugares más bajos y mejorando condiciones de las viviendas a través de procesos participativos y de construcciones cooperativas.
2.     Apoyar  y agilizar  las gestiones de Regularización dominial en el sector donde residen todas las familias que no han sido relocalizadas.
3.     Elaborar de modo participativo un plan de viviendas en los terrenos de la traza ex-circunvalación, tierras nacionales destinadas a viviendas para quienes sufren inundaciones, con una ubicación más razonable respecto a la zona de “Los Quinchitos” con mayor cercanía física, provista de  todos los  servicios y con  acceso a las redes sociales ya construidas por los vecinos, entre ellas las laborales
  • Consideramos imprescindible
Conformar una mesa de trabajo con la participación de vecinos representantes de los tres barrios: Playa Norte, Bajo Judiciales y Los Quinchitos, organizaciones sociales, instituciones y autoridades provinciales y municipales, donde se garantice:
  •   el respeto a los derechos de los vecinos, su autonomía, su capacidad de decisión, trabajo y organización
  •   el cumplimiento de los acuerdos, leyes y resoluciones por parte de una Municipalidad que demostró hasta aquí un accionar inescrupuloso contra los vecinos, contra el Honorable Concejo municipal, contra instituciones barriales y contra sus propias normativas en relación a viviendas.
  •   Transparencia en la información pública, incorporando el origen de los fondos con los que se llevará a cabo la expropiación.
Como corolario, afirmamos que nos parece significativo generar espacios de difusión y debate en torno al concepto de ciudad que sus habitantes quieren y van construyendo en función concreta de sus necesidades sociales, que estarán inevitablemente en contraposición con la especulación y el negocio inmobiliario. Desde esta perspectiva la construcción del derecho a la ciudad debe necesariamente generar diseños institucionales con un sentido participativo, democratizador e integral.
Vecinos de Playa Norte, Bajo Judiciales y Los Quinchitos, Manzanas Solidarias, MOI, Canoa y Tramas.

martes, 4 de octubre de 2011

Robo a la Banca de Carlos del Frade, una Estafa que No Cierra

Conferencia de prensa de Carlos Del Frade,
frente al Tribunal Electoral de Santa Fe.
Por Julieta Haidar, militante de Proyecto Sur Santa Fe

El domingo 24 de Julio 60.426 santafesinos elegimos a Carlos del Frade para que sea nuestro representante en la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe. Inmensa alegría sentimos los militantes de Proyecto Sur ante el resultado porque todos esos votos de confianza permitían ubicar a Carlos como el diputado N° 42 de entre los 50 que se elegían.


Sin embargo 48 horas después de las elecciones el Tribunal Electoral que preside Rafael Gutiérrez nos dice que del Frade queda afuera y que le va a dar su banca al PRO. Y nos dice también que lo va a hacer aplicando un decreto-ley de la dictadura militar que exige más votos para ser diputado de los que figuran en la Constitución de la Provincia de Santa Fe.

Gigantesca estafa al pueblo santafesino. Increíble. Y nos preguntamos ¿por qué? Ojalá algunas imágenes nos ayuden a explicarlo.


Las paredes de tribunales gritan “Del Frade elegido por el Pueblo”.

¿Quién es Carlos del Frade?

Carlos es un muchacho que nació en Rosario, periodista, escritor, con visos de poeta e historiador.

Durante sus más de 25 años de profesión se dedicó a escuchar las voces de los más postergados, de aquellos que el sistema se niega a mirar. Les dio micrófonos, se conmovió, tomó sus palabras, las repitió, las gritó. Renegado de la tradición martinfierresca, nunca “se hizo amigo del juez”. Por eso lo echaron de los grandes medios, los poderosos intentaron quebrarlo, lo enjuiciaron. Pero él no se calló.

En el amor de sus hijas comprendió que no basta con ser un buen papá para legarles un mundo más feliz. Y avanzó más. Se comprometió con la idea de la necesidad de transformar la realidad desde uno de los espacios más espinosos, la militancia política partidaria. Aceptó ser nuestro candidato.

Vendiendo los libros qué el mismo escribe pudo financiar su recorrido por la provincia de Santa Fe en toda su extensión. Siguió escuchando al pueblo, con la única promesa de llevar su voz y denunciar la injusticia ante todos los diputados. Nada más y nada menos. Demasiado para los garantes de la impunidad.

60426 santafesinos ya eligieron al Movimiento Proyecto Sur
y a Carlos Del Frade, diputado provincial.
¿Y Rafael Gutiérrez?

Sin grandes méritos profesionales Rafael Gutiérrez, el actual presidente del Tribunal Electoral de Santa Fe, llegó en el año 2000 al máximo órgano de justicia provincial, la Corte Suprema. Lo hizo impulsado por su primo hermano, el ex gobernador y actual Senador Carlos Reutemann, a quien debe obediencia y lealtad.

Desde ese lugar le tocó intervenir en las causas más sensibles de la historia reciente santafesina. La represión de diciembre de 2001 que tuvo ocho muertos, y la inundación de 2003 que provocó la muerte de 145 personas, de las que solo se reconocieron oficialmente 23. En ambos casos gobernaba Reutemann. En ambos fue limpiado de las causas.

Más de 3000 personas marcharon en la ciudad de Rosario,
apoyando la elección popular.
Enrolado en las filas del justicialismo, cerca de las elecciones del 24 de julio el Senador Reutemann declaró “no ser kirchnerista”, se acercó a Duhalde y al PRO. A ellos debe protección. Y para hacerlo tiene a su ladero Gutiérrez en la justicia, devenido hoy operador judicial del PRO.

La estafa parece cerrar. Qué mejor para los dueños del poder que librarse de un diputado molesto como Carlos del Frade y sumar a un levantamanos que encima les va deber el regalo de la banca robada.

Pero no cierra ni va a cerrar. Porque hay cientos de santafesinos que no nos callamos, que estamos reclamando que se respete la voluntad popular, la democracia, que no es solo emitir un voto sino hacerse oír ante los poderosos. Esa es nuestra promesa, la de siempre, denunciar la injusticia.

viernes, 9 de septiembre de 2011

INICIATIVA SOLIDARIA 2010-2011


Momento en el que el presentador, en Córdoba, España,
habla telefónicamente con los chicos de La Búsqueda,
a quienes notifica la obtención del premio.
 La mención obtenida es el reconocimiento a:


Prácticas educativas de carácter solidario puestas en marcha por jóvenes, contribuyendo a su promoción y difusión para que el resto de la sociedad, y el entorno en el que viven estos jóvenes, conozcan este tipo de actividades.

Contribuir a la formación de los/as jóvenes para que conozcan las necesidades de la población más empobrecida y se comprometan con la construcción de una sociedad más justa.

Promover el compromiso de los/as jóvenes para formar parte activa de la Red de Jóvenes de Jóvenes y Desarrollo (JyD), cuya finalidad es ofrecerles un canal de participación y movilización para la consecución de un mundo más justo.

Favorecer la comunicación y promover la coordinación entre las instituciones educativas y las organizaciones de la sociedad civil.

El jurado estaba constituido por:

- Presidente de la Fundación Jóvenes y Desarrollo-JyD.

- Responsable del Departamento de Educación para el Desarrollo de JyD.

- Responsable del Departamento de Cooperación para el Desarrollo de JyD

- Responsable del Departamento de Voluntariado de JyD
- Personal técnico vinculado al Departamento de Educación para el

Desarrollo de JyD

- Personal técnico de las sedes y delegaciones de JyD

- Miembro de la CONGDE (Coordinadora Estatal de ONGDs de Desarrollo)

Este Certamen forma parte del convenio de Educación para el Desarrollo:

Iniciativa Solidaria, que está apoyado por la Agencia Española de Cooperación Internacional de Desarrollo-AECID.