sábado, 28 de diciembre de 2013

¡MURGA! ES MI MÚSICA. *

Por: Ana Clara Pintos

*Murga: Canto Popular. Voz del Pueblo. Flor del barrio. Bailes torcidos. Caras pintadas... pasión para muchos que no sólo cantan por cantar, sino que cantan para decir, para contar, para develar verdades.
Hoy nos fuimos hasta el pueblo vecino de San Jerónimo Norte para conocer a Walter. Él, además de ser docente y rodearse de chicos, clases y tizas, lo rodean los colores, la música, la brillantina. Es cautivo de una pasión: La Murga.


-Walter, ¿qué es la Murga de Tablado para vos?
La murga para mí es una expresión artística popular, de “sentimiento”, subjetiva, que manifiesta una lectura de la realidad, desde donde uno está parado.
Hago hincapié que es una visión de la realidad desde donde se está parado, desde del lente de donde se lo mira, porque cada murga tiene su impronta. Por ejemplo, si hablamos de las Murgas uruguayas, Falta y Resto, no dice ni canta lo mismo que Queso Magro. Son distintas realidades, expresan diferentes realidades.
Aunque todas basan el vértice en una crítica a lo que está pasando o lo que pasó, en forma jocosa, con mucha inteligencia, con un humor muy fino a veces, para mí.

-¿A dónde se remonta los orígenes la Murga de Tablado?
La murga nace con los pregoneros, con los diarieros, los verduleros… la gente del laburo de calle, como una forma de expresión. Cuentan que el origen viene de la Murga de Cádiz (España). Hubo una compañía de Zarzuela,  “La Gaditana”, que había arribado a Montevideo por los fines del 1800, a la cual el director se va y los deja “en banda”. Como en Cádiz había (y hay también) una impronta muy fuerte de Murga, esta gente que se quedó “en banda” en el Uruguay, comenzó a salir en los Carnavales pasando la gorra, haciendo murga. Es por esto que el grupo se llamó Murga “La Gaditana que se va”. Y eso pegó mucho en el Uruguay, tal es así, que hay historiadores que dicen que los presidentes iban a los tablados infiltrados a escuchar las murgas para ver qué se decía de ellos.  La Murga en el Uruguay cumplió más de 100 años. En la Argentina hubo murgas de estilo uruguayo, pero fueron desapareciendo, y quedaron solamente las murgas de calle –aunque en la actualidad un relevamiento muestra que hay más de cincuenta murgas en Argentina de estilo uruguayo- en donde expresan a través del salto y el baile., tipo “Saltinbanquis”.

-¿Cómo conociste el género de Murga de tablado?
Lo conozco porque mi padre era uruguayo, de Montevideo. Incluso llegó a ser murguero en Montevideo en sus años de juventud. Mi viejo siempre escuchó murgas. Y desde mis 4 años, todos los febreros pasábamos los carnavales en Montevideo, con mi familia del Uruguay. Recuerdo cuando era pequeño y quedaba solo en casa, ponía los long play de vinilo en donde estaban “Los Patos Cabreros”, “La Nueva Milonga”, entre otras murgas. Uno se crió “mamando” la murga, incluso mis hijas también se criaron escuchando Murga y música rioplatense.

-Nos estás comentando que desde pequeño soñó en tus oídos la Murga, entre otras cosas por una tradición familiar, pero queremos saber ¿has participado de alguna murga?
Sí, gracias a Dios. Ahora de viejo, porque cuando hice el secundario en La Falda (Córdoba), de murga ni hablar; me vine a luego a estudiar a Esperanza (Santa Fe), de murga ni hablar, y luego estuve por otros lados. Después de grande, acá en San Jerónimo Norte, conozco a un chango; estaban armando una Murga de Tablado en Santa Fe, me invita a participar, va Virginia, mi hija menor, y luego me acoplé yo. Se llamó “La que Viene”. Tuvimos un solo tablado y fue acá en San Jerónimo Norte (risas). Teníamos un miedo de venir a hacer Murga en San Jerónimo en medio de los valesanos… pero lo hicimos y salió muy bien. Después esa murga se perdió, se disolvió y se armó la primer murga de tablado en San Jerónimo Norte, se llamó “Pozo de otro Sapo”. El director era Alejandro, el chango que me convoca para “La que Viene”. Y se incorporaron también dos de mis hijas: Ana Clara, Virginia, y yo. Y ahora en la actualidad, ya hace tres o cuatro años formamos parte –digo formamos porque tanto Virginia como Ana Clara están con nosotros- de los “Príncipes de Momo” de Santa Fe, del B° Yapeyú. Aunque algunos de los integrantes no somos de ahí, la Murga tiene sus orígenes  en el B° Yapeyú.

-Vos anteriormente nos estabas comentando que las Murgas “dicen” a partir de su realidad, de su lente… ¿Cuál es la impronta de los Príncipes de Momo? ¿Qué dicen?, ¿Qué cuentan?
Príncipes de Momo habla de “su” realidad, del barrio, de una lucha militante combativa. Desnudando realidades que otros no dicen, Príncipes lo dice. Yo creo que, salvando las distancias –que no se me mal interprete-, la murga Los Príncipes es como una Falta y Resto en sus orígenes, pero en chiquito. Es una Murga muy crítica; y tiene la suerte de tener un gran letrista lleno de talento, que es el Choly Quinteros. Los Príncipes tienen cuplés[1] que realmente conmueven: “Las Rejas”, “Los Lazos”, “Bandidos Provinciales”. Siempre con una mirada crítica puesta en la realidad de lo que le pasa al barrio, al pibe de la calle, al chico que lo marginan por “portación de cara”. Hay un pequeño recitado que nunca pudimos meterlo, pero decía: “Volvió Carnaval, y los Príncipes salen con voz de birra, olor a zanja, casas petisas, techos de chapa… periferia en la ciudad”… para mí esa es la impronta de Príncipes de Momo.

-Para las personas que nos están leyendo y tal vez no conocen el género, ¿cuál es el mensaje que te gustaría darle a través de estas líneas?
La murga es un género musical como cualquiera; como el folklore, como el tango, a la cual se le suma un poco de ópera, digo yo, porque se canta, se actúa también y se mueve, se baila… La murga es una pasión. Es una pasión.




[1] Cuplé es la hispanización de la palabra francesa couplet. El cuplé es un estilo musical, ligero y popular, que a veces puede resultar algo grosero y picante. En las murgas se le llama así puntalmente a “las canciones”-por así decirlo- que conforman el espectáculo.

viernes, 29 de noviembre de 2013

20 de Noviembre: DÍA DE LA SOBERANÍA NACIONAL

ENTREVISTA A VETERANOS DE MALVINAS
Por: Leo Martínez, 25 años 
Fotos: Hernán Várgas

Se celebra en honor a la  Batalla de la Vuelta de Obligado, ocurrida en aguas del río Paraná el 20 de noviembre de 1845, bajo el gobierno de Juan Manuel de Rosas.
En la batalla los patriotas cruzaron gruesas cadenas sobre el curso de agua para tratar de impedir el paso de la flota anglo-francesa. La historia cuenta que la batalla se desarrolló por más de 11 horas y que los patriotas argentinos consiguieron detener la navegación de los navíos europeos. Según los historiadores, en la Vuelta de Obligado, las naves extranjeras quedaron tocadas y, si bien no detuvieron su andar, la resistencia argentina logró insuflar ánimo a la resistencia del pueblo.
Por esta acción político-militar de defensa de la soberanía que condujo el entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, el libertador San Martín le legó su preciado sable corvo.
El 19 de marzo de 1982, cuarenta y tres argentinos llegan a las Georgias del Sur con la misión de desmantelar una factoría británica instalada en las Islas Malvinas en 1904. Gran Bretaña formaliza su protesta enviando al Buque de guerra “Endurace” y amenaza con mandar otros. La Armada Argentina moviliza su flota y comienza así la gesta de las Malvinas.

Leo- ¿Cuál es su nombre?
Juan Marcos SoPerez.

Leo- ¿Usted tenía un rango durante la guerra de Malvinas?
Juan Marcos- Yo soy nacido en San José del Rincón, entre a los 16 años a la Infantería de Marina, es decir que en el conflicto de Malvinas yo ya estaba en las filas, era voluntario, hacía dos años que estaba; así que ya tenía la experiencia para enfrentar el momento. Mi madre era soltera y abracé la carrera militar porque entendí que son Instituciones de la Nación, son instituciones sagradas, las instituciones no son para ser enjuiciadas políticamente, porque las instituciones nos legaron nuestros patriotas; San Martín y Belgrano formaron los primeros ejércitos en la defensa de la Nación para que no sigamos siendo presa de los imperios que había en el mundo, entonces a partir de allí se crearon instituciones armadas las cuales en muchos momentos de la historia han sido objeto de mal manejo por parte de algunos ciudadanos, porque todos somos ciudadanos argentinos, no es que hay militares y civiles, no somos todos argentinos, después viene la condición que cada uno elige, están los ciudadanos que eligen ser militares, pero somos todos argentinos.

Leo- Una vocación.
Juan Marcos- Exactamente, hoy lamentablemente uno dice soy militar y es mala palabra, es pecado capital, yo creo que debería haber una reconsideración, pero así están las cosas; pero bueno, en aquel entonces me toco ir a Malvinas, desembarque con el primer vehículo en Malvinas.

Leo- En 1982.
Juan Marcos- Sí, en 1982 yo era cabo y me tocó desembarcar como apuntador de ametralladora 12 con 7 para lo cual estaba perfectamente adiestrado.

Leo- ¿Cuántos años tenías?
Juan Marcos- 21 y pico.

Leo- ¿Fueron la primera tropa que piso suelo de Malvinas?
Juan Marcos- La Infantería de Marina constaba de 600 hombres, ya veníamos adiestrándonos y  haciendo ese tipo de operaciones que hicimos en Malvinas, fue el único cuerpo argentino de las fuerzas armadas que estaba en capacidad para recuperar y para defender las Malvinas; lo que ocurre es que es una guerra que se divide en dos partes, la primera esta referida a la recuperación patriótica, justa que no debe ser mezclada con lo nefasto que fue la dictadura, nada tiene que ver, la causa Malvinas es patrimonio legitimo del pueblo de la Nación Argentina mas allá de los tiempos y de los intereses políticos. La política no tiene el patrimonio de la causa, la causa es nacional y popular, porque hace a la esencia de la libertad, la razón y la justicia, causa que fue avasallada, usurpada y violentada por un país muy poderoso, Inglaterra, que ha sido históricamente cuna de grandes pensadores, que hicieron a la evolución social del hombre y sus derechos, pero que jamás dejaron de pensar y asolar a nuestro suelo patrio. Desde 1806 comenzaron sus ambiciones territoriales y económicas de nuestro suelo, lo hicieron en 1806, 1807 fueron rechazados, se les capturo los emblemas imperiales, sus banderas y estandartes y están en nuestros museos. En el 82 el 2 de Abril, en mi vehículo yo traje el estandarte, el bastón de mando del gobernador británico, y trajimos sus banderas que violentaron nuestra soberanía y libertad desde 1833, y fueron depositadas en los museos que están en baterías de Infantería de Marina; esos emblemas imperiales símbolo de la opresión, están ahí juntos a los que están en Buenos Aires. 74 días duró esa defensa gloriosa por parte del soldado argentino en la más completa adversidad porque no solamente se enfrentó a Inglaterra, sino a sus aliados, los aliados de sangre del Norte de nuestra bendita América, los Estados Unidos, la Unión Europea. Nosotros prácticamente estábamos solos.

Leo- ¿En las tropas enemigas había extranjeros?
Juan Marcos- Era un ejército con mercenarios, venían nepaleses, de la comunidad del command word británico o sea ellos son colonialistas e imperialistas desde siempre, es como que ellos  aprendieron en aquel génesis que tuvieron como nación, ellos fueron la consecuencia de lo que sufrieron por parte del imperio romano y que dejó su sello, su huella en la Gran Bretaña, fueron entonces conquistadores, imperialistas y piratas, y eso quedó mas acentuado cuando ocurre la revolución de 1770 previa a la revolución francesa; la revolución industrial después comenzó a incentivar ese imperialismo y ese hegemónico derecho que tuvieron por siempre en el mar. Forman colonias y llevan a Inglaterra toda la materia prima para enriquecer a la corona. Hay un detalle que hay que decir y es que en todas las colonias fueron dejando un sello; en nuestro país lo dejaron y saben cuál es, es la torre de los ingleses, una torre monumental que esta en Buenos Aires, ese es el emblema que esta plantado en cada uno de los paraísos coloniales que ellos tienen en el mundo, siempre hay erigida una torre e idéntica a la hoy denominada Torre Monumental; le cambiaron el nombre, en el 82 le prendieron fuego, y esa torre que está en frente del Sheraton, parece mentira esta enfrente al Monumento a los caídos en Malvinas con las 36 placas, esa torre que tiene todos los emblemas monárquicos, que fue un regalito de Inglaterra y tiene hasta el último granito de arena inglés y que cuando la construyeron no dejaron que nada fuera nacional, todo fue traído de Inglaterra, fue un obsequio real al presidente Victorino de la Plaza cuando se cumplía el centenario de la Revolución de Mayo de 1810 como para decirles no se olviden que ustedes tienen un tratado de amistad, comercio y libre navegación de carácter perpetuo que se firmó en 1825, cuando ellos violentaron Malvinas en 1833 lo hicieron violando ese tratado, ellos un año antes, en 1824 habían reconocido la independencia de Argentina.
1820 es el punto de partida, hasta el día de hoy, de  la política británica en nuestro país. Hoy los británicos están usurpando Malvinas y al mismo momento están en la Patagonia sacando y chupando el petróleo, la British Pretoleum, en Cerro Dragón, y se lo están llevando a un irrisorio precio, vivimos sumidos en los caprichos imperiales e intereses de ellos.  Nosotros creemos que el 2 de Abril, de alguna manera le dimos un ejemplo de fuerza y patriotismo, pero fuerza en el sentido espiritual, de razón y justicia contra los poderosos porque no hay que olvidarse que Inglaterra nos condena en 1982: dice que fuimos a invadir Malvinas y la palabra invadir es sinónimo de apropiarse y vos no podes apropiarte de una cosa que es tuya y las Islas Malvinas son y fueron geográfica e históricamente por derecho, Argentinas.

Leo- Usted cree que el error de Argentina fue declararle la guerra a Inglaterra…
Juan Marcos- La Argentina jamás le declaró la guerra a Inglaterra. Inglaterra, luego del 2 de Abril, producto de esa hegemonía mundial que tuvo y sigue teniendo, buscaron todos los artilugios para condenar una acción que fue impecable; el 2 de Abril hubo un muerto, el 3 de Abril hubo tres muchachos más, en Georgia, y todos argentinos, ningún inglés, es más, yo ví la cara del gobernador Rex Hunt a las 11:30, 11:45 hs., cuando, desde mi puesto de apuntador, pasaba por debajo de mi ametralladora;  y yo lo veía en su Rolls Royce con su mirada perdida y su uniforme de gala, sombrero con plumas y la chapa patente real, se dirigía al avión en Puerto Argentino y de ahí a su casa, de donde nunca tuvo que haber salido, nunca debió haber pretendido ser gobernador de un territorio ajeno. La misión nuestra era considerar a todos los habitantes de Malvinas como ciudadanos argentinos porque estaban pisando suelo argentino y como la Constitución lo reza, el suelo argentino es para todo ciudadano del mundo de buena voluntad que tenga el deseo de habitarlo; por eso la premisa era no violar bajo ningún punto de vista la propiedad privada ni alterar la vida de los isleños, debíamos ser respetuosos con las mujeres, niños y ancianos y bajo ningún punto de vista podíamos entrar a ninguna institución de la isla; jamás pateamos un puerta, andábamos en las calles, jamás entramos a ningún lugar. Jamás Argentina le declaró la guerra, al contrario lo que se trató de hacer es ir a los Foros inmediatamente y decir nosotros recuperamos lo que había sido usurpado y se recuperó por la vía de la paz sin violencia; Argentina quería negociar no dijo le declaramos la guerra a Inglaterra, ni si quiera ese borracho de Galtieri. Les decía  si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla, pero no les estaba diciendo les declaramos la guerra porque nosotros no fuimos a Inglaterra, ellos vienen para acá a violentar. Pero si se cometieron errores, y graves. En la segunda etapa de la guerra luego de la recuperación se cometió el error estratégico de no montar una defensa con la gente capacitada y con conocimiento de lo que iba a ser la guerra, esa era una guerra anfibia y para planificar la defensa de una isla no podes llevar a cualquier soldado, no podes llevar a gente del ejercito por ejemplo, sí para el combate en el interior de tierra, pero si vos sabes que vienen naves y van a desembarcar en una playa tenés que hacer una defensa conforme a las características del invasor y era anfibia, ¿sabes cuántos infantes de marina tenía el país en ese entonces? 12.000 (Doce mil); ¿cuántos fueron a Malvinas? 350 o 400, y todo el resto estaba acá porque, y aclaro es una opinión muy personal, como marina había ganado el respeto para pasar a la historia por la recuperación entonces querían darle protagonismo al ejercito, y ese egoísmo tonto nos llevó a hacer un defensa descentralizada, centralizada era esperar al enemigo con las capacidades anfibias, y en tierra que participe el ejercito y fuerza aérea, pero todo planificado: que tengas  previstos los lugares posibles donde van a desembarcar, como disponer tus tropas, tácticas y técnicas, mejor dicho primero las técnicas y luego vienen las tácticas, apoyos terrestres y aéreos, hacer el desarrollo probable de munición, logística, comida, sanidad, como hacer las evacuaciones, puestos de socorro, todo es un conglomerado de coordinaciones de comando y comunicaciones que si se hace descentralizado que fue lo que se hizo, pasa lo que pasó; los mismos ingleses dicen que no aguantaban mas de un día y medio de lo que duró y con todo esos errores Menéndez tiene miedo de que halla una carnicería, pero es por la falta de conocimiento porque si sabía que las tropas de ellos estaban desmoralizados había que aguantar un día y medio más y quizás ellos se rendían.

Leo- Se dice que tenían armas nucleares…
Juan Marcos-  Se dice, pero no, tenían quizás alejado pero creo que no, venían confiados con las armas que tenían y eran suficientes para superarnos, tenían aviones que despegaban verticalmente.

Leo- ¿Recibieron ayuda de países vecinos nuestros?   
Juan Marcos- Los chilenos los apoyaron en darles abastecimiento y les dieron información estratégica para hundir el Belgrano, nos traicionaron, pero la política le pone paños fríos, pero ojo no el pueblo chileno entiéndase, en Chile había un gobierno militar muy invasor y veníamos del conflicto del 1978 con ellos y bueno estaba fresco eso, pero el pueblo apoyo.

Leo- Los chicos de la Búsqueda que no pudieron venir elaboraron unas preguntas ¿Cuántos soldados fueron a Malvinas? *
Juan Marcos- 14.000 (catorce mil).

Leo- ¿Cuántos soldados caídos en combate?
Juan Marcos-  Hubo 649 efectivos y más de 800 en la posguerra, suicidándose.

Leo- ¿Terminaron muchos con problemas psicológicos?
Juan Marcos- No. Toda guerra crea en los soldados una experiencia traumática porque no es normal en la vida de un ser humano tener una experiencia tan límite como es la guerra donde ves la muerte de cerca, eso te marca, en Malvinas eso se potencio porque vos lo podes sobrellevar si sos contenido socialmente, pero a los muchachos, la mayoría estuvieron deambulando sin pena ni gloria mucho tiempo, no ahora porque fueron reconocidos socialmente por el gobierno y muchas entidades y les han dado pensiones.

Leo- Los chicos preguntaban si ustedes tienen alguna ayuda por parte del Estado.
Juan Marcos- Si pensiones y obra social, se esta bien pero todavía hay temas que se pidieron y no han sido satisfechos, yo creo que el sector más vulnerable, los conscriptos, aquellos que no estaban en capacidad de ir y fueron son los que más han sufrido.

Leo- ¿A qué cuerpo pertenecías y en qué sector de la isla estuviste?
Juan Marcos- Estaba en Infantería de Marina y estuve en Puerto Argentino, luego regresamos al continente y nos mandan al Sur, a Río Grande, esperando volver porque éramos 12.000 y mandaron una sola unidad, el BIM 5, que fue la última en rendirse y más bajas les causó a los ingleses. Ellos no lo dan a conocer pero ellos, a los guardias galeses, los desmembraron todos; reconocen 250 caídos pero fueron mas de dos mil, no lo reconocen por orgullo pero tienen celosamente guardado y por 70 años no pueden dar números.

Leo- Muchísimas gracias por la nota.
Juan Marcos- Ahora viene un compañero que les hablará de la defensa.

Leo- ¿Cuál es su nombre?
Jorge Luis Rodríguez.

Leo- ¿A qué cuerpo pertenecías vos?
Jorge Luis- Al Regimiento 12 de infantería de la ciudad de Mercedes, Provincia de Corrientes. Yo era de la banda de música cuando estábamos haciendo el servicio militar, pero al ir a Malvinas se junto retazos de cada compañía y se armó una compañía especial que era la C de los convocados, con grupos de comandos, de banda de música, de servicios, etc., una vez que volvimos de Malvinas cada bicho para su agujero,  por así decirlo.

Leo- ¿Cuantos años tenías?
Jorge Luis- 19 años.   

Leo- Y estudiabas música.
Jorge Luis- No, me preguntaron si sabía tocar algún instrumento, les dije que guitarra y que me gustaba el saxofón.

Leo- ¿Cómo era la alimentación durante la guerra?
Jorge Luis- Al principio cuando llegamos, antes del bloqueo de los ingleses, la comida se distribuía bien: en el pueblo había un tinglado en el que se tiraba el alimento desde una claraboya, de arriba, porque no se podía abrir de la cantidad de latas de cornebeef, picadillo, galletitas, etc., pero la alimentación fue muy mala de la mitad del conflicto en adelante, porque no se distribuía, ya no comíamos seguido, yo perdí muchísimos kilos, llegue a 57 kilos cuando el ideal mío eran 65 kilos.

Leo- ¿Cómo hacían para descansar?
Jorge Luis- Nos turnábamos de noche, dormíamos en un pozo de zorro, una especie de fosa de cementerio y estábamos las 24 horas ahí dentro, éramos un grupo y nos juntábamos de a dos.

Leo- y a la noche, en los combates no se veía nada.
Jorge Luis- Oíamos las balas zumbar constantemente y donde veíamos que salía el fogonazo, ahí tirábamos.

Leo- y los ingleses habían traído miras infrarrojas.
Jorge Luis- Pero ellos también atacaban de día, ellos atacaron Puerto Darwin de día y se extendió hasta la noche, tiraban luces de bengalas y se tiraban cuerpo a tierra, nosotros también.

Leo- ¿De qué armamento estabas provisto?
Jorge Luis- Yo era granadero del equipo B del primer grupo de la compañía C de los convocados, mi misión era disparar con balas de fogueo y la misión era colocar en el FAL (Fusil de asalto) una especie de alfa yaba, como un silenciador, y eso apagaba el fogonazo que emitía mi arma, y se calzaba la granada que era como una berenjena y se le metía una bala de fogueo que impulsaba la granada y va para arriba y cuando cae, explota, si te agarra te hace un buraco; la única vez que disparabas directo es cuando veías un tanque y le disparabas a la oruga y lo inmovilizaba. Y cuando se terminaba eso, bala común.

Leo- ¿Cómo era tu ropa?
Jorge Luis- Yo estuve 60 y picos de días en Malvinas y estuve siempre con la misma ropa. Usaba un calzoncillo, luego uno de frisa, pantalón de combate, dos pares de medias, el borceguí, y usaba ballenera, remera de manga larga verde, casaca del ejercito y campera, casco y un par de guantes.

Leo- ¿Pasabas frio igual?
Jorge Luis- Lloviznaba y el agua se escarchaba y quedaba en el pozo de zorro esa agua y, vos metido los pies ahí; a veces robábamos ovejas, cazábamos ovejas y no me van a creer, comíamos la carne cruda, no podíamos prender fuego porque eso delata tu posición, entonces comíamos la carne cruda y con los cueros hacíamos una especie de colchón. La carne cruda primero era asquerosa pero después era deliciosa. 

Leo- Era sobrevivir como se pueda…
Jorge Luis- Cortábamos los alambres de los tejidos y con los palos hacíamos como un colchón para dormir arriba de eso, era para aislarnos del frío y cuando hacíamos guardia se escuchaba ¡VIVA LA PATRIA!, por parte de los muchachos. En Darwin llegaron los barcos ingleses, nosotros éramos 450 hombres y ellos eran 1000, nos invadieron; teníamos 300 de un lado, 300 de frente, 300 del otro lado   y encima luego llegaron más para apoyarlos, ellos tenían todas las de ganar, gente adulta que sabían que al desembarcar tenían que tomar rápido la posición para no desgastarse y estaban con agua calentita en los barcos. Después que terminó la guerra de Malvinas nos vinimos a nuestro hogar, en cambió ellos después se fueron a combatir la guerra del desierto, para ellos es un trabajo y nosotros éramos los chicos de la guerra, nunca combatimos, allí por primera vez vi un combate, vi morir muchos de mis compañeros, también vi muchos británicos muertos.

Leo- ¿Te tomaron prisionero?
Jorge Luis- Yo fui prisionero de los británicos diez días.

Leo- ¿Cómo fue el trato hacia ustedes?
Jorge Luis- Dentro de todo fue bueno, primero nos apuntaban con las armas pero cuando vieron que no teníamos más fusiles se relajaron un poco, nos tuvieron en un galpón donde pusieron vapor para que pudiéramos estar en un ambiente cálido y al día siguiente nos llevaron en helicóptero hasta el barco Northland, yo estuve en el camarote 60-61 con otro muchacho más y comíamos comida caliente porque embargaron nuestra propia comida y con eso nos alimentaban a nosotros.

Leo- ¿Cómo fue la vuelta a casa?
Jorge Luis- Estuvimos diez días en alta mar y recuerdo que pusieron esa tela pasacalle oscura para que no nos vean llegar, no nos dejaron tomar contacto con la gente, nos llevaron a campo de mayo y estuve diez días de recuperación donde nos obligaban a comer, el jefe te quería ver moviendo la mandíbula, y al recuperar varios kilos te mandan a tu casa y así tu familia te ve bien, son astutos. Nos dijeron que no contemos ciertas cosas de la guerra, pero la familia se daba cuenta que estábamos mal. Yo recuerdo que combatiendo se me trabó un fusil y las balas me zumbaban y yo no me daba cuenta, cuando saco la munición decía 1945, ¡era un fusil de 2da guerra mundial!

Leo- ¿Es verdad que al tirar seguido el fusil se torcía?
Jorge Luis- Sí, había que tirar y parar un rato. Cuando buscábamos la comida la traíamos desde donde se cocinaba en un cilindro, y en el trayecto se enfriaba o al atacar los aviones ingleses nos tirábamos cuerpo a tierra y se volcaba la comida, un desastre. Era constante el ataque de los aviones Harrier.       

Leo- ¿El mejor avión Argentina de combate fue el Pucará?
Jorge Luis- Eran muy lentos, era un avión a turbo-hélice y con el ruido que hacen tienen tiempo de vaciarle el cargador.

Leo- Decían que no los podían detectar porque volaban bajo. 
Jorge Luis- Sí, volaban bajo, pero se necesitaban aviones mas modernos, ellos tienen una flota moderna, no estamos en condiciones de una pelea con ellos, son gente preparada y yo los miraba y la edad promedio eran 25 a 30 años y son profesionales, yo lo miraba a mi jefe y tenía la panza que tengo yo ahora, y así no estas para combate, sabes como queda la panza afuera del pantalón de combate, es horrible y alguien que integra una fuerza de seguridad no puede estar en ese estado.

Leo- y ellos estaban instruidos sabían varios idiomas.
Jorge Luis- Yo notaba un grado de preparación; mira que esto sirva de ejemplo: yo hice el servicio militar en el Regimiento 12, de Mercedes, allí nos dividían con tarjetas rojas a quienes no saben leer y escribir, era impresionante los que levantaban la mano; yo terminaba el secundario y me dieron una tarjetita blanca, los de estudio primario, tarjeta verde, eso parecía la cancha de Independiente todos tarjetas rojas, y es el día que voy a cobrar mi pensión y me dicen: “señor podes sacar mi pensión por mi, no se leer”; a mí me duele, estamos en el siglo 21.


Leo- ¿Qué fue lo que más te impacto en Malvinas?
Jorge Luis- Yo soy nacido en el sur, en la Patagonia, y bueno, estaba acostumbrado al paisaje, pero  bueno, encontrarme con gente de todos lados, pelear contra los británicos…

Leo- ¿Y cómo hicieron ellos, que venían de tan lejos para desembarcar, si estaban todos ustedes?
Jorge Luis- Son especialistas, te mandan un buque y vos estabas concentrado en atacarlo, y por otro lado ellos desembarcan con otros buques; son profesionales, estaban preparados, tenían submarinos nucleares, y nosotros con buques de la 2da guerra mundial, el crucero Gral Belgrano era un buque que se salvó de Pearl Harbor; ni un sonar  para detectar nada, en un combate no podes con eso, es más, si los buques en vez de ir a Malvinas enfilaban al continente es la hora que estamos hablando en inglés, ¿con qué parás una flota de 120 barcos? ¿Con una vaca los parás?

Leo- Pero en el continente estaban las tropas de reserva…
Jorge Luis- Sí, en tierra queda un contingente, son los soldados de reserva que se volvieron a sus regimientos, que no pelearon, esos son los movilizados que hoy día están reclamando para cobrar una pensión, pensión  que no les corresponde. Realmente nos falta mucho, mucho, no sabemos vivir en democracia, no hay respeto por los mayores, la justicia no puede contener a los jóvenes, la falta de valores, la droga somos hijos del rigor, a mi me duele, y yo quiero que los jóvenes estudien, se preparen, que haya unión en la familia, que haya respeto, no tener miedo a que te roben, ya me cansé...

Leo- El regimiento de los correntinos dicen era el más valeroso ¿Qué anécdota me podes contar de la guerra?
Jorge Luis- Ver morir a mis compañeros con las tripas afuera, que hasta el último suspiro se tiroteaban con los ingleses y las balas zumbaban y yo disparaba con lo que tenía, ver los muertos por acá, por allá y, lo que más me dolió, fue enterrarlos. En Malvinas te daban medio paño de carpa y yo tenía otro paño y al juntar los botones con los ojales te juntabas conmigo y armabas la carpita y bueno ahí poníamos los cuerpos; en la guerra encontrás manos, brazos, una vez pasamos por los restos de un avión Aermacchi y en los retazos estaba solo el tórax del piloto, el corazón había volado, la cabeza también, y lo pusimos en la carpa,  pesaba una enormidad, nunca me voy a olvidar lo que pesaba, era de un piloto nuestro que cayó en puerto Darwin.

Leo- ¿Y enemigos muertos?
Jorge Luis-Sí, por los uniformes te dabas cuenta: ingleses para un lado, argentinos para otro, y después pedazos de brazos, piernas, que no sabias de quienes eran, los ponías en una bolsa y los enterrabas, así que estoy seguro que en el cementerio de Puerto Darwin debe haber ingleses enterrados, es duro pero a mi no me afectó, tengo un hogar bien constituido y nunca se me pasó por la cabeza suicidarme, ni loco, yo amo la vida, quiero vivir, pero cuando volví estaba excesivamente nervioso. Muchos se suicidaron, un señor de San Juan se tiró del puente Nicasio Oroño en el 98.

Leo- ¿Y hacen estas reuniones todos los martes, les ayuda estar juntos?
Jorge Luis- Sí, el encontrarnos, hablar de la vida, pero, no hablamos tanto de Malvinas, cómo andan las familias, solo recuperar lo bueno; nos fuimos a Perú. Yo soy de la idea de juntarnos como la familia, una familia bien constituida, esa es otra batalla, ves un pibe que se droga, seguro problema en la familia. Nos falta mucho, no sabemos vivir en democracia, somos nuevos en esto, si pudiera empezar a ver más tarjetas aunque no sean blancas sino verdes, ahí te voy a creer que algo esta cambiando, pero somos del tercer mundo y nos hacen creer que estamos en el primero, mentira ponete una mano en el corazón, cuando no haya tantas tarjetas rojas, ahí te voy a creer.  

Leo- Te pregunto, sería bueno para vos que a la Argentina vuelva el servicio militar.
Jorge Luis- Sí, a la edad justa, los 18, 19 años, para que los jóvenes no estén drogándose con la bolsita de poxi sino vistiendo un uniforme; levantarse a las 5 de la mañana, lavar tu calzoncillo, tu sábana, ordenar tus cosas, y tener respeto.
                                                                    
Leo- Pero, no combatir como se hizo en Malvinas.
Jorge Luis- No, sólo hacer el servicio militar para salir instruido, salís con otra mentalidad, vale la pena. Cuando lo quitaron no me gustó porque nos fuimos al otro extremo; y si fue por el caso del soldado Carrasco que castiguen a los culpables, pero que quede el servicio militar, te enseñaba valores, es hora de cambiar si querés una Nación.   


Leo- Gracias por la nota, muy lindo el lugar, y ahora lo vamos a conocer.        

sábado, 21 de septiembre de 2013

EL ARTE DEL DESPLAZAMIENTO: “PARKOUR”

ENTREVISTA A JOAQUÍN, ARIEL Y LAUTARO

Por: Esteban Ledesma, 14 años | Alexis, 11 años | Hernán Vargas
Fotos: José Almeida


Parkour, también conocido como l'art du déplacement (el arte del desplazamiento), es una disciplina de
origen francés que consiste en desplazarse en cualquier entorno (en ambientes urbanos o naturales), usando las habilidades del propio cuerpo, procurando ser lo más rápido y fluido posible y efectuando movimientos seguros y eficientes. Esto significa superar obstáculos que se presenten en el recorrido, tales como vallas o barandas, muros, etc. Los practicantes del parkour son denominados traceurs (traceuses en el caso de las mujeres). El entrenamiento del Parkour debe ser progresivo y seguro. El objetivo del entrenamiento (que puede variar con cada practicante) es formar personas fuertes física y mentalmente capaces de responder ante una emergencia y ser útiles a la sociedad. Este método de entrenamiento fue desarrollado por David Belle y su grupo de amigos a principios de los años 90 inspirados en el "Método natural" de Georges Hébert. Los practicantes de la variante del Parkour denominada erróneamente "free running" buscan principalmente la belleza en los desplazamientos, realizando acrobacias y movimientos estéticos derivados de la gimnasia.

Esteban: ¿Cómo se llama esa disciplina?
Joaquín: Esta disciplina se llama Parkour.
Ariel: y también en otros lados se llama “free running”. 
Alexis: ¿Y qué significa ese término en inglés?
Joaquín: Significa "Corrida Libre".
Esteban: ¿Requiere una preparación física?
Joaquín: Sí, requiere una preparación física, y la solemos hacer en algunas prácticas y en otras nos olvidamos (risas) pero hay que hacerla para no correr riesgos de lastimarnos. Es una entrada en calor.
Esteban: ¿Necesitan una indumentaria especial?
Lautaro: No, la ropa en particular no es lo que importa mucho, más que nada porque casi siempre se va a romper al hacer este deporte, nosotros recomendamos la ropa deportiva que sea para romper, no ropa para salir porque definitivamente se van a ensuciar o se puede romper.
Joaquín: Es por el movimiento, en todos los deportes ocurre, es porque, por ejemplo, las zapatillas de tanto usarlas las terminas rompiendo, acá ocurre lo mismo.
Alexis: ¿El calzado es especial?
Joaquín: Utilizamos zapatillas deportivas y, si se puede, sin cámara de aire porque puede explotar y hacerte mal el tobillo.
Esteban: ¿Qué tipos de lugares se eligen para hacer esa actividad?
Ariel: Acá en Santa Fe puntualmente el parque del Sur y la costanera, ya que hay varios desniveles y barandas. Cuanto más desniveles y lugar para saltar mucho mejor para nosotros para entrenar.
Esteban: ¿Conocen otros grupos que hacen la misma disciplina? ¿hay competencias oficiales?
Joaquín: Conocemos a muchos grupos más, de Rosario, Córdoba, Santa Fe, Paraná, pero no hay competencia, nos ayudamos mutuamente para aprender un poco más, un concepto básico para hacer Parkour es que no hay que hacer ningún tipo de competencias, el Parkour se hace para uno mismo y no para los demás, o para mostrar.
Lautaro: Particularmente creemos que en Argentina no se hacen competencias, capaz que en EEUU, los yanquis, en el futuro transformen esta disciplina en un deporte, porque no es un deporte porque deporte pasa a ser cuando es competitivo.
Esteban: ¿Tienen algún instructor?
Lautaro: No, nosotros nos enseñamos entre nosotros, yo le puedo enseñar a él lo que se y él a mí, lo que si hay es organizadores que son personas más grandes que nosotros que disponen donde entrenar, a qué hora y todas esas cosas, pero profesor no.
Esteban: ¿Conocen dónde se originó esta disciplina?
Joaquín: Esta disciplina se originó en Francia, le dio el nombre un señor llamado David Belle, hace unos 8 años y, fue mutando por así decirlo, y se fue mezclando con el “free runnig” para hacerlo más vistoso, agregándole mortales; la idea original de darle fluidez era llegar de un punto A a un punto B lo más rápido posible, esto, ahora, se anula un poquito y se lo intenta hacer un poco más vistoso.
Esteban: ¿les gustaría tener una indumentaria especial y que el grupo tenga un nombre?
Lautaro: Tenemos indumentaria especial, unas remeras (nos muestran su remera) con el símbolo del grupo, el grupo se llama Parkour Santa Fe, hay otros grupos en Santa Fe, se llaman Los Jumpers, Los JumpsUrbans y Parkour del Norte y se arman estos grupos porque quieren pertenecer a grupos nuevos o porque están medio lejos, hasta hubo un grupo Parkour Colastiné que como tenían lugar allá para entrenar no se venían hasta acá porque les quedaba muy lejos. A parte de la remera hay un buzo de invierno, no es necesario que todos los chicos los tengan, no es como un equipo de fútbol que tenes que tener la vestimenta para poder jugar, nosotros no. Ahora queremos agregarle un pantalón.
Alexis: ¿Ayuda el Parkour para que puedan hacer otra actividad, ya sea física o en la escuela?
Joaquín: El Parkour te prepara físicamente todo el cuerpo, desde los tobillos hasta la cabeza y ayuda por si querés empezar otra actividad u otro deporte. 
Lautaro: Para el Parkour no es necesario tener el físico sino estar bien de la cabeza, requiere precisión y concentración, un salto mortal impreciso, la palabra lo dice, es mortal, te podes lesionar, si vos estás mal de la cabeza no podés hacer esta disciplina porque es obvio que te vas a lastimar.
Hernán: ¿Sus padres qué dicen cuando los ven practicar?
Joaquín: Hay un problema con eso porque piensan que como nos ven practicar haciendo mortales lo primero que vas a hacer al entrar es eso, y no, yo hace dos años que entreno y empecé con los trucos más básicos donde no tenés riesgos salvo rasparte el codo o la rodilla, cuando entra alguien en el grupo lo que hacemos es orientarlo pero se avanza rápido porque tenemos más experiencia para enseñar pero a medida que pasa el tiempo y los vamos viendo le decimos que cosas puede hacer y qué cosas no. 
Hernán: ¿Hay rango de edad para empezarlo y practicarlo?
Ariel: Nosotros pusimos un límite porque si son muy chicos no queremos hacernos responsables porque los padres pueden preocuparse mucho o podemos tener algún problema. De los 14 o 15 años hasta lo que quieras. 
Hernán: ¿Cómo y por qué se acerca la gente a practicar?
Joaquín: Porque nos ven en vivo o en una nota que nos hacen, porque nos ven en la tele.
Esteban: ¿En el grupo hay chicas?
Joaquín: son pocas porque algunas no quieren, pero no importa el sexo, incluso hay profesionales en esto que son mujeres.
Lautaro: Las mujeres llegan a ser mejores que los varones, por una cuestión de elasticidad, de elongación, de peso, quizás es más costoso para animarse que el hombre, pero una vez que ingresa al grupo aprende más rápido. Nosotros también nos preparamos en gimnasios, donde hay elementos para saltar y van las chicas a practicar.
Hernán: ¿Creen que esto es algo de moda o ya lo van a asimilar para toda la vida?
Joaquín: Es algo que lo tengo incorporado, cuando no tengo algo más importante como la escuela trato de entrenar, es algo en mi naturaleza, es totalmente normal salir a hacer Parkour. No me gustaría que sea una moda porque no me gusta que entre gente para hacerse ver, se pierde la filosofía del Parkour en sí. 
Ariel: Sí, nos ha pasado que entra mucha gente, una o dos semanas y luego no viene más. 
Lautaro: La gente que ingresa piensa que van a entrar haciendo mortales y quieren aprende rápido y no es así, hay un proceso, y capaz la tercer clase se empiezan a aburrir y dejan el grupo.
Hernán: ¿Les interfiere el Parkour con las obligaciones, como la escuela, por ejemplo?
Joaquín: No, es una actividad de tiempo libre y ayuda a superar miedos, a concentrarnos, por ejemplo para hacer una mortal, superas miedos y aprender de ir de a poquito y eso lo implementas en tu vida. 
Hernán: ¿Qué días practican y dónde, así los lectores o los chicos los pueden ir a ver?
Joaquín: Tenemos prácticas oficiales, a veces practicamos en la semana, pero las oficiales son los sábados en el Parque Sur, el Parque de las Tres Culturas o a veces en la Costanera, cerca de canal 13, del Club regatas.
Lautaro: Desde las 15:30 y termina cuando oscurece, en invierno hasta las 18:30 por el frío y en verano nos quedamos más tiempo.
Joaquín: Intercalamos de lugar para que no se torne aburrido.

Gracias por su visita, estamos agradecidos que se hayan acercado a La Búsqueda para informarnos y conocer esta disciplina nueva, y esperamos poder ir a verlos algún día en vivo y en directo, muchas gracias a los tres.

jueves, 29 de agosto de 2013

Homenaje

Por Hernán Vargas

Quiero volver a compartir con ustedes, esta brevedad que escribí hace un tiempo.
Hoy pienso en esas personas que buscan entre los escombros algún atisbo de vida, esperanza incansable.
Pienso en los perritos que olfatean quizás hasta el hartazgo entre los restos de la tragedia, pienso en las familias esperando saber algo aunque sea la peor noticia pero que termine semejante suplicio de incertidumbre, me imagino pero no puedo porque sólo el que sufre puede saberlo. Mis respetos a todas las personas fallecidas en Rosario, a nuestro hermanos de Rosario, a los que ayudan de alguna manera, a los rescatistas, y sobre todo a los bomberos que ...arriesgan sus vidas.
Luego con el tiempo deberemos pensar en ser más previsores y no reactivos a las tragedias, un mal tan argentino este, porque no podemos prever nada, ni anticiparnos a los males. Podes empezar por tu casa nos dicen quienes nos dan las charlas en emergencias, ver el sistema eléctrico, instalar disyuntores y térmicas, colocar sensores de monóxido o de perdidas de gas, tener en la casa un extintor, ¿Cuánto vale la vida de tu familia nos preguntan, $500, $1000...$1500?
Por qué no enseñarles a los chicos qué hacer en casos de emergencia, a quién llamar. Por qué no invertir nuestro tiempo en cursos de primeros auxilio que pueden ser útiles? Esto se podría implementar en las escuelas desde chiquitos, porque se puede enseñar jugando pero lo que se inculca no se olvida más. Cromagnon, El Río Salado, el tren de Once, los chicos de Eccos, la Amia, etc, etc,. Cuántas vidas se podrían haber salvado.
Ahora solo puedo rezar por los que sufren y por las almas que ya no están.
Por una cuestión de rutina, cada vez que voy al trabajo nos cruzamos con una puntualidad sorprendente, nuestros caminos se interceptan en la plaza. Esta persona que siempre capta mi atención debe tener unos cuarenta años, es alto y delgado, de facciones rígidas pero a pesar de ellas su rostro denota una voluntad inquebrantable.
Lleva el cabello bien corto, tiene la frente siempre arrugada, típica frente de un hombre preocupado por su ocupación laboral (aunque me imagino que trabaja por vocación).
Hoy noté en su mirada, si bien sus ojos no son llamativos (incluso tienen un color indefinido), algo que me pareció increíble. Seguramente el horario de la mañana y las escasas horas de sueño que tuve pueden haber conjugado en mi mente una ilusión. Es imposible que la estatua del bombero de la plaza San Martín este llorando, enseguida surgieron las explicaciones lógicas: Gotas de rocío ó la humedad que se condensa en la fría piedra han ayudado a crear esta alucinación ¿ó será que esta vez no pudo salvar al niño que lleva entre sus brazos?

lunes, 29 de julio de 2013

“Mi sueño es ganar el mundial”

ENTREVISTA A MIGUEL LEMOS
Por: Leo Martinez (25 años)

Leo- Estamos acá con Miguel Lemos, arquero de la Selección Argentina de amputados, él nos contará su historia. ¿Cuántos años tenés Miguel?

Miguel- tengo 38, yo soy Miguel Lemos y provengo de un pueblito, Santa Margarita que esta con el límite con Chaco, pero es provincia de Santa Fe, actualmente soy Arquero de la Selección Argentina de amputados, y mi historia nace acá en Santa Fe,  vinieron en el año 2001 y lograron formar la Selección Argentina de Fútbol de amputados y participamos en el primer mundial el año 2001 en Río de Janeiro y desde ahí soy uno de los integrantes más antiguos de la selección, en este momento somos dos los sobrevivientes de aquel inicio. En el 2010 volvimos a participar en un mundial donde salimos subcampeones del mundo y ahora tenemos la copa América en Agosto de este año en Río de Janeiro nuevamente, y nos estamos preparando con vista a eso, espero que nos vaya mucho mejor de lo que nos ha ido en otro momento, y creo que tenemos fe que va ser así porque estamos más preparados, han aparecido jugadores jóvenes con mucho talento y esperamos poder dar el batacazo.

Leo- ¿Cuál es tu sueño Miguel, ganar el mundial, la copa América o llevar la celeste y blanco lo más alto que se pueda?

Miguel- el sueño mío es ganar el mundial, una vez estuvimos muy cerca, perdimos la final en el 2010, pero que con trabajo y sacrificio nada es imposible, y es lo que estamos haciendo con la selección Argentina, y se puede cumplir este sueño que es el de todos los que vestimos la celeste y blanca.

Leo- ¿En qué puesto terminó la selección en el mundial que se hizo en Paraná acá en la Argentina?

Miguel- Perdimos la final con Uzbekistán, pero como te digo estamos bien preparados, tenemos mucha más experiencia en tema de mundiales, mucho mejor en la parte física que era lo que adeudábamos, todos nos mentalizamos en trabajar duro y llegar de la mejor forma y bueno, ahora habrá que demostrarlo.

Leo- ¿Qué comparación haces de la selección Argentina con otros países?

Miguel- ellos están mucho más profesionalizados, son futbolistas profesionales, están bancados por el Estado, cobran su salario y se dedican exclusivamente a jugar a esto; lo de nosotros es mucho más sacrificados, tenemos que trabajar y dejar nuestras familias para juntarnos una vez por mes, pero no estamos lejos porque lo que tenemos los Argentinos es talento por más que no tengamos el apoyo de las provincias pero eso nos da más fuerza para representar al país, pero para que tengamos ese objetivo y poder viajar esperamos tener el apoyo de la nación para hacer los viajes.

Leo- ¿Cuántos hijos tenes Miguel?

Miguel- Tengo tres chicos actualmente, mis hijos van a la escuela, yo trabajo de cuida-autos, en este momento estamos formando un equipo acá en CILSA, somos cinco integrantes y eso es para que los muchachos puedan serle útil a la selección y por eso invitamos a todos los amputados de brazos y piernas que se puedan sumar en este nuevo proyecto y que puedan jugar al futbol con nosotros que hace bien.

Leo- ¿Todo se puede?

Miguel- TODO SE PUEDE CON GANAS Y SACRIFICIOS, POR AHÍ  PERDES LAS ESPERANZAS EN UN ACCIDENTE O TE PASA ALGO FEO, PERO CUANDO HACES MUCHO SACRIFICIO, TODO SE PUEDE.

Leo- ¿Este año se juega la copa América?

Miguel- En Agosto de este año, del 23 al 1ro de Setiembre, es en Brasil con diez países participantes, hasta ahora tenemos la idea de ir para eso contamos con el apoyo de la provincia, para el viaje; así que yo sigo entrenando mientras tanto para que nos vaya bien a todos y espero que la Provincia me ayude para seguir con este sueño de integrar la selección.

Leo- Muchísimas gracias por esta nota Miguel, y espero traigan la copa América y ganen el mundial que creo se va a jugar en el 2014.

Miguel- Si, el mundial se hace el año que viene en Méjico y es el sueño principal de todos, por ahí esta copa América nos va a dar la posibilidad de estar más en competencia y probar jugadores, pero el sueño principal está en el mundial pero igual no estaría mal ganar la copa América, es la mentalidad de los Argentinos, ganar y ganar por ser argentinos, tener al mejor jugador del mundo, es la obligación de ganar siempre.

Leo- ¿Cuál es el país más potente de América?

Miguel- Argentina junto con Brasil es el clásico de siempre.

Leo- muchas gracias y mucha suerte para las dos competencias que se aproximan este año y el que viene.

Miguel- Muchas gracias por acordarse siempre de mí y estoy a su disposición cuando ustedes lo necesiten.  

viernes, 21 de junio de 2013

9 Años que Nuestro Sueño Camina por Santa Fe...

Este es el contexto social que da origen a nuestro proyecto:

En el Gran Santa Fe (la ciudad y sus poblaciones aledañas) viven alrededor de 480.000 personas, alrededor de 125.000 son menores de edad, de ellos, más de la mitad son pobres, y más del 32% son indigentes.
Nuestra ciudad es la segunda ciudad del país con mayor índice de pobreza e indigencia infanto-juvenil. Más aún, mientras en el resto del país la tendencia de este indicador es la disminución, en nuestra ciudad se incrementa.
Más de la mitad de los niños y jóvenes de un conglomerado que son pobres quiere decir que más de la mitad del sector de la población que más protegido debería estar, ve vulnerados sus derechos elementales: a la educación, a la salud, a la seguridad, a la cultura, a expresar su opinión, a desarrollarse integralmente.
La mayor parte (no un sector pequeño: la mayoría) de los niños y jóvenes viven en los
llamados “barrios marginales”. ¿Y qué quiere decir crecer en un barrio “marginal”?
La palabra marginal alude a una posición respecto de lo que se considera el centro; y no tiene que ver en este caso con una posición geográfica (tal como la noción de barrios de “la periferia” podría connotar), puesto que si bien muchos de estos barrios están efectivamente en los bordes geográficos de la ciudad, muchos otros han crecido en espacios del centro de la misma.
Por tanto marginal es lo que queda al margen, por fuera de lo que se considera lo “oficial”; por fuera de lo que es lo hegemónico y lo dominante.
En nuestra ciudad, así como sucede en muchos otros lugares, lo marginal es en realidad lo que es mayoritario. Los valores hegemónicos, dominantes, del centro, que aparecen como los únicos válidos, son en realidad los de sólo un sector de la sociedad, que no es el mayoritario.
Pertenecer a un barrio marginal entonces es estar afuera de lo que se dice central, único, verdadero. No es solamente estar por afuera de los servicios, las ofertas culturales, todo lo que la sociedad tiene de bueno para dar, y que sin duda debería democratizarse ( en ese sentido sería más correcto hablar de exclusión que de marginalidad). Tiene que ver con la forma que una sociedad tiene de pensarse.
Nuestra sociedad, aun en una ciudad pequeña como Santa Fe,  insiste en pensarse desde el centro, negando la existencia de esta otra realidad mayoritaria, y visibilizándola sólo como su polo negativo, estigmatizándola, criminalizándola, infantilizándola, simplificándola.
Los chicos que crecieron y crecen en barrios marginales tienen historias de desencuentros, discontinuidades y frustraciones con la escuela. La escuela, pensada desde el centro,  los expulsa.
Frente a una escuela que expulsa ( una escuela desbordada por una realidad para la que no está pensada), el barrio no ofrece alternativas culturales, deportivas, recreativas... la mayoría de los chicos de estos barrios se desarrollan sin encontrar espacios ni actividades que los llenen de sentido, entusiasmo, que desarrollen sus capacidades, que les den esperanza en el futuro. El barrio en cambio sí les ofrece oportunidades para delinquir, para vender drogas y consumirlas.
“Hoy hay más puestos de droga que de trabajo. Hay muchos que desean trabajar, pero no les queda otra; la policía no hace nada; tal vez algunos quieren que estemos drogados y así no se entera nadie  de lo que pasa acá (Jonatan Baez)”
La situación de las mujeres, con respecto a ofertas de actividades,  a menudo es peor. Salen menos, no hacen deportes...
Son muy comunes la sexualidad precoz y la maternidad adolescente.
Estos chicos, por otro lado, son permanentemente víctimas del abuso policial. Criminalización de la pobreza y de una estética que a estos chicos les otorga identidad: detenciones arbitrarias, prohibición del ingreso a lugares públicos céntricos, golpes, gatillo fácil.

“las víctimas pueden estar limpiando una zanja, vendiendo algunos artículos, repartiendo tarjetitas, caminando hacia su lugar de trabajo o simplemente sentados en las esquinas de sus propios barrios; no importa; son sospechosos.¿Será éste el identikit más buscado por los agentes del orden?: Pibes morochos, cortes de pelo ‘a la cubana’, pantalones Adidas truchos y bien cumbieros...”(Jonatan Baez).

¿Cuáles son los efectos subjetivos de crecer en esta realidad? Por supuesto que cuando hablamos de vidas humanas no hay determinismo; pero constatamos en estos adolescentes una profunda falta de confianza en ellos mismos y en  todo de lo que son capaces, en el futuro y todo lo que él puede hacer posible, y también en los demás, que más de una vez los han defraudado. Estos chicos a menudo han interiorizado las estigmatizaciones que la sociedad ha hecho recaer sobre ellos. Cuando uno les pregunta qué quieren ser de grandes, ni se atreven a pensarlo, o rechazan la respuesta diciendo que ellos sólo podrán ser delincuentes o prostitutas.
Los chicos que crecieron y crecen en barrios marginales a menudo no conocen otra realidad que la de su barrio. A pesar de las dimensiones pequeñas de Santa Fe, no conocen lugares de la ciudad paradigmáticos  por su valor histórico, cultural o natural. Las avenidas que separan el barrio de la ciudad “oficial”, a menudo se convierten en auténticas fronteras.  A veces sólo basta que los chicos pasen esas “fronteras” para que la policía los detenga, porque su presencia resulta sospechosa e incómoda.
Las voces de los niños y jóvenes de Santa Fe; de la mayoría de los jóvenes y niños de Santa Fe, están silenciadas. Sobre ellos recae una insoportable carga para chicos que están creciendo. La sociedad, cuando no los estigmatiza o hace que no existen, no sabe qué hacer con ellos. No los conoce.
Nosotros, en el camino transitado, hemos constatado que las transformaciones son posibles. Que cuando un joven o un niño vulnerado profundamente en sus derechos recibe una verdadera oportunidad, se confía en él, y se lo trata como un sujeto de pleno derecho y un ser humano con infinitas posibilidades de conquistar el mundo; hay respuestas, respuestas impresionantes, conmovedoras, maravillosas, que renuevan el compromiso y nos llenan de sentido día a día.


Este es el contexto social actual:
“Según la Encuesta permanente de Hogares (EPH), Argentina cuenta con 746mil jóvenes entre 18 y 24 años, que no estudian ni trabajan, representando un 24% de la población. Uno de cada cuatro jóvenes, según el estudio mencionado, no estudia ni trabaja, lo cual tiene consecuencias sociales, que comprometen seriamente el futuro del país, entre ellas puede destacarse la profundización del círculo vicioso de la pobreza, ya que estos jóvenes se encuentran entre los estratos más bajos de la distribución de ingresos, generalmente con el secundario incompleto, lo cual les obstaculiza la posibilidad de encontrar un trabajo decente, con una justa retribución, condiciones necesarias para  acceder a una movilidad social ascendente. Se trata también de jóvenes que, debido a la falta de activos, resultan de un nivel de vulnerabilidad importante que los expone a transitar por la delincuencia, la violencia y el consumo de drogas, en  un contexto que no les ofrece oportunidades en cuanto a la construcción de un proyecto de vida, por los factores ya  mencionados. Este cuadro de situación, se complica aún más, cuando el 33,6 de los jóvenes vive en hogares, cuya subsistencia depende de los planes sociales, que si bien constituyen un aporte, no alcanzan a resolver la situación de pobreza.”
Estos datos son extraídos de un Proyecto de Extensión, de la Universidad Nacional del Litoral (2013), a lo que debemos agregar nuestro informe obtenido de nuestra experiencia diaria en los barrios en los que viven estos jóvenes.
-El primer obstáculo está en las escuelas primarias que, precisamente atienden a esta población porque no se los instruye, ya no hablamos de educación sino de instrucción, para poder entrar y permanecer en un secundario, que en la Argentina es obligatorio. De allí el fracaso escolar.
-El segundo obstáculo es el ya declarado en nuestro primer contexto por uno de los jóvenes que viven en estos barrios (2004), y que hoy se ha agravado: la presencia de la droga, con el silencio cómplice de quienes nos tiene que proteger.
-El tercer obstáculo, y que es una constante en nuestro trabajo, es la indiferencia de quienes tienen el poder de habilitarlos para el trabajo: espacios por los que no pueden transitar por portación de cara, personas con oficios a los que no se les da trabajo por vivir en esos barrios, etc., etc.
Todos sabemos que el tejido social esta destruido por las políticas neoliberales de los 90, y que esta crisis comenzó mucho antes; sabemos del esfuerzo del gobierno que ya no da planes sociales sino que sus programas, como el de la Asignación Familiar,  tiene que ver con el compromiso de las familias que lo reciben de enviar a sus hijos a la escuela y tener al día a los mismos en el sistema de salud. Mi pregunta es, nosotros como sociedad ¿Qué hacemos?
Nuestro trabajo diario esta con los que viven en estos barrios marginales por lo tanto vemos con profunda preocupación en el lugar en que se los va colocando a las cientos de personas que allí viven: barrios sin luz, sin salud, con escuelas malas, con policías corruptos y con funcionarios indiferentes a lo que allí sucede.